

El sistema de filtrado es un componente fundamental en el buen funcionamiento de cualquier pileta para mantenerla cristalina y desinfectada. Aunque muchas veces se le da más importancia al cloro, sin un buen filtrado el agua puede tornarse turbia al perder la eficacia del tratamiento químico. Ahora, ¿qué partes lo componen? La bomba, el filtro y el material filtrante.
La bomba es la encargada de poner el agua en circulación. Es decir, aspira el agua a través del skimmer, la impulsa hacia el filtro y la devuelve a la pileta una vez filtrada. Sin la bomba el agua no circula, el filtro no trabaja y el tratamiento químico pierde su efectividad. La filtración, por su parte, se trata de un proceso donde un material permeable permite ir recolectando suciedad, residuos y otras formas de turbidez. La eficiencia de un filtro se mide por el tamaño de las partículas que puede remover, y esto depende del material filtrante que pueden ser: arena, cartucho o zeolitas. Ahora, ¿cuál es la mejor opción?
La arena es el material filtrante más utilizado en piletas familiares porque es económica, pero es necesario tener un mantenimiento prolijo si se quiere evitar que se filtre correctamente. Este material requiere de un retrolavado frecuente, se suele cambiar cada dos años y sólo retiene las partículas más grandes. El cartucho es utilizado en piletas chicas de uso ocasional o desmontables y consiste en un cilindro de papel o fibra que atrapa las partículas. Son fáciles de reemplazar y no requieren un retrolavado, pero sí una limpieza frecuente manual porque se saturan rápido. Las zeolitas, en cambio, es una solución más eficiente, moderna, duradera y ecológica; y por eso es la que nosotros recomendamos.


Las zeolitas son minerales naturales microporosos con alta capacidad de absorción que reduce la formación de cloramina, previene irritaciones en la piel, el olor a cloro y disminuye la cantidad de cloro necesario para lograr un mantenimiento óptimo. También genera un ahorro de: energía, agua, mano de obra y de operaciones para su mantenimiento. Al tener una filtración de partículas hasta 5 micrones, cuenta con una alta remoción de partículas suspendidas y turbidez que genera resultados desde el primer día de su aplicación. Aunque existe la creencia de que es necesario seguir usando el barrefondo, esto es solamente un mito. Con este tipo de material filtrante ni el barrefondo ni el decantador será indispensable para remover la suciedad. Además, gracias a la estabilización del pH, también se reducirá el uso de los correctores de alcalinidad.
En términos económicos, la vida útil de las zeolitas es de 5 años, el doble que la arena. Gracias a su baja densidad, se necesita un 35% menos de zeolitas Celpool para llenar el filtro. ¿Y cómo se aplican? Se debe desarmar el cabezal del filtro como lo indica el fabricante, vaciar el material filtrante de su interior, limpiar y enjuagar los elementos internos y cargar la cantidad de las zeolitas según las especificaciones del filtro. El retrolavado con zeolitas, por su parte, se recomienda hacerlo sólo una vez al mes.
Entonces, ¿cuándo conviene pasarse a las zeolitas? La elección dependerá de cada familia, pero si quisieras usar menos químicos, el agua se torna turbia a pesar del cloro, hacés retrolavados con frecuencia, sufrís irritaciones en la piel o simplemente deseas una solución más ecológica y con menor consumo de energía, es el momento para reemplazar el material filtrante actual por zeolitas.

Además ganá un 5% en tu primera compra.
Descubrí todos nuestros artículos

Alianzas exclusivas: Descuentos húmedos para cuidar tu pileta
Escribinos!